Beneficios psicológicos de alojarse en un hotel de lujo

Beneficios psicológicos de alojarse en un hotel de lujo

Cuando viajamos a una ciudad diferente tenemos varias opciones para alojarnos. Una opción bastante recurrente hoy en día es acudir a las aplicaciones que comparan precios y servicios entre los diferentes hoteles de una ciudad. Es muy fácil dejarse llevar y elegir el hotel más barato, pero esto puede llevar a algunos problemas.

Elegir un hotel barato significa elegir un alojamiento donde el reclamo para hospedarse es lo poco que cuesta la habitación. Esto es una generalización, y no tiene porque ser cierta en todos los casos, pero es una realidad. Además los hoteles baratos normalmente no tienen servicios complementarios, y eso es algo que cuando estás de viaje puedes echar de menos.

Uno de los problemas de los hoteles baratos es que suelen viajar familias, y eso si viajas solo puede ser conflictivo por el hecho de que la tranquilidad no es la misma. A pesar de que hay que ser comprensivo con los niños, también hay que tener en cuenta el derecho al descanso, y por eso es necesario más privacidad.

Podríamos seguir enumerando los contras de los hoteles baratos, pero consideramos que llegado este punto resulta mucho mejor enseñar cuáles son los beneficios de los hoteles de lujo. Hemos de avisar que algunos hoteles de lujo tienen una puntuación de cinco estrellas, pero eso no quiere decir que todos los hoteles sean de lujo. Esta característica depende de otros factores.

Las razones por las que alojarse en un hotel de lujo

En primer lugar, el silencio (que siempre es beneficioso para la salud pues revierte en el descanso), muchos clientes dicen que lo que más les sorprende al entrar en un hotel de lujo es el silencio que impera en gran parte de sus zonas nobles, sobre todo en los lobbies de entrada y en las piscinas. Y, según ellos mismos, no hay mayor placer, cuando el objetivo de las vacaciones es relajarse y descansar, que tumbarse en una hamaca a dormir la siesta y poder hacerlo sin el bullicio de los establecimientos familiares.

En segundo lugar, la amplia oferta gastronómica es otro de los grandes placeres de las vacaciones es, para muchos, degustar exquisita gastronomía, algo que a veces es complicado en hoteles saturados Por eso, los hoteles de lujo dan mucha importancia a la comida, para que sus clientes aprovechen los detalles y sabores de los platos.

Los servicios de belleza y relajación, antes o después el estrés del día a día pasa factura, así que muchos son los que aprovechan sus vacaciones para hacerse un tratamiento de belleza o una terapia de relajación. Los efectos suelen ser inmediatos, y se prolongan, al menos, hasta que finaliza la escapada. Por eso casi todos los hoteles de lujo cuentan con spa o, como mínimo, con servicio de masajes.

Un hotel que reúne estas características es el Mercer Barcelona, un hotel de lujo situado en el corazón del barrio gótico de la ciudad condal, muy cerca de la catedral. Es un hotel boutique cinco estrellas situado en un entorno único, pensado para satisfacer la búsqueda de exclusividad y de una experiencia singular.

Para finalizar, es importante destacar que hay algunos hoteles de lujo que se centran en algunos aspectos concretos que otros no. Así que hay que tener ojo para darse cuenta, o simplemente, pregunta.