La alimentación sana comienza en la etapa infantil

La alimentación sana comienza en la etapa infantil

Cuando llega un nuevo miembro al hogar familiar, como es un bebé, no por deseado, esperado e ilusionante que sea el momento, no deja de traer también con él sus complicaciones en el día a día por su falta de experiencia, por nuevas responsabilidades, por el ajuste de horarios en el caso de que los padres sean ambos trabajadores y en el planteamiento de quién cuidará al bebé cuando finalice la baja por maternidad y haya que reincorporarse de nuevo a la rutina del trabajo. De ahí que sea muy importante decidir desde muy temprano quién se hará cargo de los pequeños, bien si tiraremos de familiares cercanos como los abuelos o si buscaremos, por el contrario, una guardería. Nuestra recomendación es decantarse por lo segundo, ya que los niños pueden pasar tiempo con su familia durante los fines de semana o en los ratos libres, mientras que en la guardería comenzarán a formarse si esta es buena y aprenderán algo muy importante como es saber comer de forma sana. Si estáis en Vigo, como es mi caso, podéis optar por A Camelia, una escuela infantil para niños de entre 0 y 6 años, en la que se imparte enseñanza de primera y segunda etapa infantil, que cuenta con servicio de comedor y transporte además de realizar actividades extraescolares como robótica infantil, aula de música, campamentos de verano en lengua inglesa.

En esta guardería, sus menús son equilibrados y de acuerdo a las normas que dictan los pediatras de los alumnos. Realizan comida concreta para cada bebé según las especificaciones del pediatra y según la introducción de alimentos seguida. Y cuentan con cocinera y cocina propia. Además, en caso de alergias alimentarias, realizan la comida de forma separada, para que no haya ninguna contaminación. Un patrón de trabajo en este campo que, en caso de no acudir a A Camelia, deberíais buscar que replique la guardería que seleccionéis.

Los pilares de una alimentación sana y saludable se asientan en la edad infantil, los niños deben aprender cuál es la mejor forma de alimentarse y el modelo de los padres con sus costumbres y hábitos alimenticios es esencial. El tipo de alimentación que se consumía en casa antes era fundamental para su aprendizaje, pero cada vez tiene mayor incidencia por el alto porcentaje de niños que comen en el comedor escolar, por ello sus menús deben estar diseñados y supervisados por un endocrino o un dietista, un profesional en el tema, con el objetivo de que los niños aprendan hábitos en la escuela que luego puedan mantener en su casa.

Su alimentación, al igual que la de los adultos, debe ser variada, aportando nutrientes al organismo que beneficien tanto su desarrollo físico como intelectual, pues un niño bien alimentado será un niño fuerte y sano, tendrá un mayor rendimiento en la escuela y una menor posibilidad de que en el futuro desarrolle enfermedades vinculadas a la diabetes tipo 2 o a que desarrolle enfermedades de tipo cardiovascular, por lo que en ella debemos incluir:

  • Lácteos: Alimentos importantes en el desarrollo y fortalecimiento de los huesos, aportan proteínas de alta calidad e importantes cantidades de vitamina D, además de otros muchos nutrientes esenciales para el organismo, estando presentes en la leche, yogures, queso…
  • Frutas y verduras: Es importante consumir dos o tres piezas como mínimo de fruta al día, así como menús que lleven incorporada verdura fresca. A veces ocurre que algunos niños son reacios al consumo de la verdura, por lo que debemos probar a disfrazársela mediante purés, cremas, o incluso cortarla con formas originales.
  • Carnes y pescados: Ambos alimentos aportan las proteínas necesarias al organismo para la formación de los músculos.
  • Huevos: Alimento rico en proteínas, lípidos y minerales con un bajo aporte calórico.
  • Pan y cereales: A fin de que el niño ingiera fibra.
  • Frutos secos: Son una fuente importantísima de proteínas vegetales, de fibra y de minerales, tales como magnesio, potasio, calcio, selenio, cobre y cinc.
  • Pasta: Si hay un plato que prácticamente a todos los niños les encanta es la pasta. Siendo su principal aporte son los hidratos de carbono y la fibra.

Pautas a la hora de comer

A la hora de la comida también es importante establecer unas pautas, como pueden ser:

  • Establecer un horario, para evitar que se coma entre horas.
  • No premiar al niño con otra comida. Por ejemplo, evitar premiar con el postre por haber terminado toda la comida.
  • No obligar a comer toda la comida. Si se ve que el niño está satisfecho no se le debe forzar a terminar todo lo que haya en el plato.
  • Limitar las bebidas azucaradas o gaseosas. Es más sano beber zumos, agua o leche.
  • Evitar o retrasar lo máximo posible la ingesta de caramelos, chicles y demás chucherías.
  • Evitar el consumo de productos de bollería, por su alto contenido en grasas.