Una eficiente solución contra el sobrepeso

Una eficiente solución contra el sobrepeso

Aunque la salud depende de una buena gama de factores, existen datos que revelan cuáles son los principales problemas y riesgos para la población de un determinado territorio. Uno de esos datos es el porcentaje de personas con sobrepeso que habitan un lugar. Y esa cifra en España es preocupante. Según este artículo, en nuestro país más del 60 por ciento de la población supera su peso adecuado.

Un problema como este se ramifica en otra serie de peligros. Peligros cardiovasculares, de colesterol y también de movilidad. No es fácil mantener una vida normal teniendo sobrepeso. Por eso es necesario cuidarse y mantener una dieta sana y equilibrada. Sin embargo, en ocasiones la situación llega a tal punto que lo mejor es ponerse en manos de auténticos expertos en la materia.

Esto es lo que tuvimos que hacer en mi familia para ponerle solución al problema de Andrés, mi hermano. Andrés, con tan solo 23 años, pesaba algo más de 150 kilos hace un par de años. Su vida se había convertido en un infierno por una amplia serie de factores: muchas veces sufría problemas respiratorios, le costaba una barbaridad moverse y, para más inri, recibía las mofas de mucha gente cuando ponía un pie en la calle. Era más doloroso el plano psicológico que el físico. Pero él era fuerte y lo soportaba, lo que no nos iba a impedir a los familiares intentar encontrar una solución para su problema.

Para ello comenzamos a desarrollar una búsqueda de clínicas con las que poder tratar un problema tan grave. Uno de los amigos de mi padre nos había aconsejado la Clínica IMOS (Instituto Médico de Obesidad y Salud). Estábamos convencidos de que en ningún otro lado podríamos encontrar a profesionales más especializados y por ello decidimos contactar con aquella clínica para comentarles el caso de mi hermano y que nos propusieran una solución.

Una vez lo hicimos, los médicos y expertos de la Clínica IMOS nos comentaron que teníamos diferentes posibilidades para tratar el problema. En primer lugar, podíamos recurrir al Método POSE, consistente en una reducción de estómago a través de la vía oral. Muy segura. En segundo lugar cabía la posibilidad de realizar un Bypass gástrico, más adecuado para pacientes que padecen diabetes. La última alternativa consistía en la introducción, en apenas un cuarto de hora, de un balón gástrico que redujera considerablemente el apetito.

El balón gástrico, nuestra elección

Optar por la tercera alternativa fue la decisión que se tomó en mi familia. Varios días después de la primera cita, los profesionales de la clínica introdujeron el balón gástrico en el cuerpo de mi hermano comenzando así una nueva etapa en su vida y en la del resto de la familia. Sabíamos que los resultados tardarían un tiempo en llegar. Pero valdría la pena la espera.

Y tanto que la ha valido. Dos años después, la vida ha cambiado completamente para mi hermano. El balón gástrico le permitió reducir la cantidad de comida ingerida cada día, y una fuerza de voluntad tan destacable como asombrosa le hizo combatir sus problemas de movilidad para salir a andar varios kilómetros durante cada tarde.

¿El resultado? Andrés ha perdido en este par de años un total de 45 kilos. Ahora pesa 105 y, aunque es evidente que sigue teniendo sobrepeso, la situación ya no es tan dramática como antes. Mi hermano ahora puede hacer ejercicio sin tantas complicaciones, ha visto mejorada su salud cardiovascular y ha silenciado las risas de todos aquellos que se burlaban de él.

Los médicos han comprobado con gran ilusión el cambio espectacular de mi hermano. Un cambio que también han destacado todos nuestros conocidos y el resto de la familia. Y un cambio que todavía va a seguir produciéndose. Como antes decía, Andrés sigue teniendo sobrepeso, pero con el balón gástrico y su gran fuerza de voluntad ese peso de más irá desapareciendo. Todo el mundo confía en él. Y todo el mundo sigue confiando en ese servicio perfectamente personalizado de una Clínica IMOS sin la cual hubiese sido posible obrar este auténtico milagro.