Una pasión sana por el fútbol a los 80 años

Una pasión sana por el fútbol a los 80 años

Soy una mujer mayor, pues tengo nada más y nada menos que 80 primaveras, y soy una auténtica fan de fútbol. ¡Sí! ¿Y? Mi equipo favorito es, como lo es para una gran mayoría de personas, el Real Madrid. ¡Obvio! Como madrileña de toda la vida que soy y porque hay que reconocer que se trata de un equipo verdaderamente increíble desde siempre, con lo cual, me parece de lo más normal serle fiel. Me gusta tanto que no me pierdo ningún partido en la tele ni ningún partido importante que se juegue en el Santiago Bernabéu. ¡Me apasiona ver a mi equipo favorito jugar!

De hecho, en mi familia están todos al corriente de mi pasión por el deporte rey y por ello no les extraña que les suela regalar en fechas señaladas algún que otro complemento, etc., que tenga algo que ver con este fantástico deporte. Estos regalos que ofrezco los encuentro en Marian’s Sport, una tienda online especializada en la venta de botas de fútbol, fútbol sala, equipamiento y diversos y distintos complementos como las espinilleras, los guantes de portero, así como todo lo necesario para la práctica del fútbol. En esta tienda se puede encontrar de todo y la relación calidad-precio me parece ser la mejor del mercado actual. Además, se pueden personalizar las botas de fútbol, los guantes de portero y las camisetas poniendo los nombres elegidos, números, escudos o banderas que se quiera con un acabado profesional, obteniendo así unas botas y complementos personalizados únicos.

Amor a primera vista…

Siempre me ha gustado el deporte rey. Mi padre de pequeña me dijo un día que lo mío con el fútbol había sido amor a primera vista… Era ver a niños correr detrás de una pelota y me ponía nerviosa y contenta… Siento por este deporte un amor incondicional que podría casi asimilarse al sentimiento amoroso. Un grupo de investigadores de la Universidad de Coimbra (Portugal) ha demostrado, de hecho, que esta pasión que se puede sentir por el fútbol es parecida al amor que se siente por otras personas. ¡Es decir! Estos científicos comprobaron, en efecto, que los circuitos cerebrales que se activan en los apasionados de fútbol son los mismos que aparecen en los casos del amor romántico. A ver… ¿quién no se emociona ante la marcada de un gol o de una buena jugada? Estos científicos dicen que cuando esto sucede, se activan regiones similares del cerebro -el córtex frontal- donde se libera dopamina a modo de recompensa. Y todo ello, queda perfectamente reflejado en un estudio de lo más serio publicado recientemente en “SCAN”, una revista prestigiosa dedicada a las neurociencias, un estudio en el cual investigadores portugueses trabajaron con mujeres y hombres de distintas edades, adeptos del Oporto y del equipo Académica de Coimbra.

Aunque no sean equipos españoles, el resultado, no obstante, entre los hinchas de cualquier lugar del mundo es similar. Estos investigadores aseguran que los sistemas neuronales que se activan son similares al del amor romántico. Por otra parte, también han comprobado que la amígdala cerebral, el órgano que regula las emociones, se activa incluso más que en las personas enamoradas o que profesan el amor romántico. Por todas estas razones hay que tener mucho cuidado con que esta pasión por el fútbol no se vuelva excesiva hasta convertirse en obsesión, lo cual puede llegar a perjudicar de manera muy seria e, incluso, peligrosa al comportamiento racional del individuo. Pues, ya sabemos hasta que extremos pueden llegar ciertos apasionados (tal y como lo son los Hooligans), el fanatismo es sencillamente el producto de la ignorancia. El hincha, por ejemplo, siente un orgullo desmesurado y casi enfermizo por el equipo de sus amores.

Por ello, tiende a apropiarse del éxito de los jugadores y se siente con la necesidad de justificar todo aquello que esté de cerca o de lejos  vinculado al grupo. Se dice que suelen ser personas absolutistas, con pensamientos y creencias irracionales y con emociones exacerbadas. Además, suelen ser personas impulsivas que no toleran la frustración y que encuentran en el fútbol  un motivo y lugar en el que dar rienda sueltas a sus bajos y primitivos instintos. Me da pena que este tipo de individuos ensucie una afición tan bonita y sana cuando se profesa normalmente tal y como la llevo yo desde hace tantos años y como la lleva una gran mayoría de personas.

A mí, me gusta el fútbol y eso queda reflejado en algunas áreas de mi vida social y privada como por ejemplo en los regalos que suelo ofrecerles a mis seres queridos cuando les compro diversos artículos en la tienda online Marian’s Sport, una tienda especializada en todo lo necesario para la práctica del deporte rey.  ¿Y por qué no?