Cómo cuidar la alimentación para disfrutar de una tercera edad rejuvenecida

Cómo cuidar la alimentación para disfrutar de una tercera edad rejuvenecida

Cuando hablamos del mundo de la moda y la estética hay una frase muy socorrida que actualmente está en boca de todos que dice que “los cincuenta son los nuevos cuarenta”, es decir, hoy en día la gente al cumplir esa barrera de edad que representan los 50 todavía se sienten en plenitud de juventud, de ilusiones, de ganas de vivir, de conquistar el mundo… Del mismo modo ocurre cuando cumplimos los setenta, es una nueva barrera, es un cambio de década… pero no nos frena, todavía seguimos sintiéndonos jóvenes, deseamos sacarle el jugo a esos años de vida que nos quedan por delante. Ahora bien, lo ideal es llegar en unas condiciones físicas y mentales buenas y saludables.

El envejecimiento y las enfermedades asociadas con la edad son el resultado del deterioro celular o lo que se conoce como estrés oxidativo, por lo que si nosotros queremos seguir sintiéndonos jóvenes durante años, uno de los mejores consejos que podéis tomar es que tengáis siempre a mano TetraSOD, ya que este es el ingrediente con más poder antioxidante y antiinflamatorio que permite a las células activar el escudo contra el envejecimiento, mejorando nuestra salud, por lo que os lo recomendamos. Y es que para lograr alcanzar una tercera edad en condiciones más que deseables, debemos comenzar a cuidarnos en nuestra juventud, para ello tendremos que realizar de una forma regular una cierta actividad física y seguir unas pautas de alimentación lo más equilibradas y nutritivas posible. Os propongo seguir, entre otros, los siguientes consejos:

  • En cuanto al ejercicio físico, debemos buscar disciplinas que no resulten demasiado agresivas, pero que al mismo tiempo sean agradables para que nuestra musculatura trabaje, con la idea de que permanezca lo más flexible posible y con un buen tono muscular, al mismo tiempo que ayuda a mejorar enfermedades crónicas como el colesterol, la diabetes, la tensión arterial, sobrepeso, etc. Realizar una media de ejercicio físico entre 30 y 60 minutos al día es muy recomendable para nuestra salud y bienestar. Las actividades al aire libre son idóneas para lograr un equilibrio tanto físico como mental, pues logra que la mente se distraiga de las preocupaciones cotidianas, es divertido, ayuda a liberar endorfinas, la hormona de la felicidad, fortalece la salud cardiovascular, etc., por ejemplo, caminar es una de las actividades más fáciles y entretenidas para comenzar, puede realizarse solo, con un compañero o incluso con nuestro propio perro, otros ejercicios que pueden realizarse son andar en bicicleta, jugar al tenis, practicar senderismo, natación, yoga, taichí, pádel, etc.
  • En cuanto a la alimentación, debemos mantener unas pautas generales para lograr una dieta equilibrada, por ejemplo:
    • Realizar como mínimo tres comidas al día, si bien lo ideal distribuir la ingesta entre 4 y 5 comidas.
    • Está científicamente comprobado que seguir la dieta mediterránea es muy beneficioso para el corazón, pues promueve el consumo de alimentos como el pescado, la fruta, las verduras, legumbres, etc., utilizando el aceite de oliva como grasa principal.
    • Anteponer el consumo de carnes blancas antes que las rojas, puesto que contienen menos cantidad de grasa.
    • Limitar el consumo de azúcares como dulces, tartas, miel, etc.
    • Consumir productos lácteos como leche, queso, yogures con moderación.
    • No abusar de alimentos como embutidos, bollería, carnes muy grasas… ni de preparaciones realizadas mediante la fritura, rebozados, etc. siempre es preferible inclinarse por preparaciones a la plancha, al vapor, al horno, hervidos, etc.
    • Aumentar la cantidad de fibra en la dieta diaria, ya que la fibra ayuda a reducir el estreñimiento, ayuda a perder peso, reducir el riesgo de diabetes, etc.
    • Beber mucha agua, pues nos ayuda a hidratar nuestro cuerpo y eliminar toxinas. El agua debe estar siempre presente como la bebida principal en una mesa. El consumo de bebidas de cola o azucaradas debe realizarse de una forma totalmente ocasional.

La depresión en la tercera edad

Un factor de riesgo en la tercera edad es la depresión, ya que si una persona llega a la etapa de la jubilación en plenitud de facultades tanto físicas como psíquicas, debería ser para ella una fase en la vida para el descanso de la actividad laboral y la oportunidad de realizar una serie de actividades que se tenían en mente pero que por circunstancias de la vida ya sean los hijos, el trabajo, la economía familiar se han ido posponiendo o relegando y que al final ha llegado su momento, pero no siempre esto es así, a veces con la edad llegan también la pérdida del compañero/a de vida, la soledad, las enfermedades, el deterioro físico y/o mental, el no saber asumir el envejecimiento…, y la persona puede caer en un estado de frustración, tristeza, ansiedad, pensamientos negativos, depresión, etc.