El estrés empeora tu salud dental

El estrés empeora tu salud dental

Con el fin de las vacaciones comienza la famosa cuesta de septiembre, que se caracteriza por generar unos altos niveles de estrés en profesionales, padres, madres y cualquier persona que vea como sus responsabilidades colapsan todo el tiempo libre del que se disponía en verano.

Se habla mucho del estrés, y hay una gran corriente que ha puesto de moda el mindfulness, que consiste en diferentes técnicas o estilos de vida que abogan por un mayor control sobre nuestros sentimientos para poder controlar las situaciones de estrés para vivir más tranquilo.

Existen muchas personas que han probado estas técnicas y están muy contentas con los resultados. Y es que las diferentes técnicas consiste en realizar en ejercicios de aceptación, asimilación, meditación, yoga o terapia. Todas estas técnicas ayudan a calmarnos, pero hay momentos en los que no hay lugar para técnica alguna.

Y esto es algo que caracteriza al estrés, que es capaz de bloquear diferentes áreas del cerebro para poder responder a un estímulo que supuestamente atenta a nuestra seguridad. La realidad es que sentir estrés es algo tan natural como sentir miedo, ira o felicidad, ya que somos esclavos de nuestros sentimientos.

El problema llega cuando el estrés llega hasta un nivel en el que es capaz de perjudicarnos, no solo a nivel mental, sino a nivel físico. El estrés activa el sistema nervioso simpático que regula de forma involuntaria diferentes acciones de nuestro organismo, y el mantenimiento prolongado de activación es lo que genera los daños.

Nuestra boca no está exenta de estos problemas, y como veremos a continuación, el estrés produce diferentes situaciones que pueden derivar en problemas dentales, que de no ser controlados a tiempo pueden degenerar en graves enfermedades bucodentales.

Por estos motivos cobra tanta importancia realizar revisiones dentales de manera periódica. Sino dispones de una clínica de confianza, podemos recomendarte a una clínica dental joven pero con la ilusión y ganas de cambiar tu concepción a la hora de visitar al dentista, Espai Dental Olve en Cornellà de Llobregat.

Cómo nos afecta el estrés a nuestra salud dental

Los profesionales que estudian el estrés lo definen como “un estado de fatiga física y psicológica en la persona, provocada por un exceso de trabajo y otros desórdenes emocionales”. En muchas ocasiones, el estrés constituye un sistema de alerta ante situaciones donde se debe responder de manera inmediata ante un estímulo.

Cuando una persona sufre estrés, comienza a tener síntomas tales como taquicardia, hipertensión, incremento de colesterol, sequedad bucal, etc. A su vez, empieza a tener hábitos poco saludables, como una mala alimentación o un excesivo consumo de alcohol y tabaco.

Además, el consumo de alimentos a deshoras dificulta el cepillado de los dientes y el uso de hilo dental, por lo que la persona no mantiene una higiene bucal adecuada. Si no se corrige a tiempo, esta rutina puede propiciar el desarrollo de enfermedades periodontales.

Algunos estudios revelan que las personas que sufren estrés tienen altos niveles de la hormona cortisol, y si esta se acumula, puede llegar a provocar enfermedades periodontales y afectar a la salud bucodental. De entre las lesiones que se pueden producir destacan las siguientes.

Aftas: pequeñas heridas que aparecen  en la boca por la acción de virus y bacterias que atacan cuando descienden las defensas del sistema inmunológico.

Boca seca. Ante la ingesta de ciertos medicamentos para el tratamiento contra el estrés, estos pueden ocasionar una disminución del flujo salival. Al tener la boca seca, la persona es más propensa a tener caries e inflación de las encías.

Gingivitis. Esto ocurre como consecuencia de varios factores. Por un lado, la persona consume más alimentos, en su mayoría con altos contenidos de azúcares, ya que se encuentra en un estado de ansiedad. Por otra parte, también se cambian los hábitos de higiene, sobre todo el cepillado de los dientes, por lo que se acumulan más restos de comida entre los dientes. Todo lo anterior, si no es corregido a tiempo, puede provocar la inflamación de la encía y derivar en “gingivitis”.

Bruxismo. Las personas con estrés tienden a apretar y rechinar los dientes, ya sea durante el día o bien por la noche, cuando duermen. Normalmente sienten cierta dificultad para abrir y cerrar la boca. Esto requiere diagnóstico y tratamiento inmediato, como la instalación de una férula dental removible.