El papel de las cámaras termográficas en la detección de la fiebre

El papel de las cámaras termográficas en la detección de la fiebre

Todos estaremos de acuerdo en que el Coronavirus está siendo, por desgracia el protagonista en este 2020. Hablamos de una patología que es una enfermedad de carácter infeccioso, que lo que hace es propagarse cuando se entra en contacto con la persona que está infectada.

Hablamos de un virus nuevo, que empezó su desarrollo en la ciudad de Wuhan, en la República Popular China, la cual llega a causar fiebre  y problemas de tipo respiración. Todo esto hace que sea bastante importante realizar la separación de las personas que padecen fiebre de las otras en multitud de sitios públicos.

Sabemos todos de la importancia y el papel que ha tenido el contagio en los aeropuertos, estaciones, escuelas, hospitales, hoteles, etc. Son sitios en los que hay gran cantidad de gente que va y viene.

Para luchar contra este virus tan mortífero, la empresa española Ibertronix, en sus años de experiencia cree que es vital tener unos equipos de detección de fiebre que realmente respondan a las necesidades de medición rápida y exacta, algo que no debería faltar en nuestro país ni en ninguno, por así decirlo. Los métodos más eficaces para detectar la fiebre son las cámaras termográficas, que además tienen bastante eficiencia y rentabilidad, pudiendo detectar a una persona que padezca de fiebre en zonas públicas.

Lo que hacen las cámaras térmicas es tomar radiación de carácter infrarrojo de los objetos siempre por encima de la temperatura absoluta de 0K, para luego pasar a crear imágenes e ir obteniendo valores de temperatura, que son unos valores que permiten la detección que la persona que cuenta con una temperatura elevada en un grupo de persona, después se puedan separar para hacer muchas más pruebas.

La detección de fiebre con cámaras termográficas portátiles

Este tipo de cámaras lo que hacen es dar a los usuarios una libertad grande a la hora de poder moverse de un sitio a otro para la detección de la fiebre, por lo que no precisan que la cámara tenga que estar conectada al ordenador para poder ver la temperatura.

Este tipo de cámaras térmicas portátiles, podemos utilizarlas en sitios en los cuales la epidemia se haya producido, o en el caso de que pensemos que una persona haya podido infectar a otras y necesite detección veloz para poder proceder a su control.

Este sistema para detectar la fiebre en sitios públicos permite que se pueda llegar a actuar con enorme rapidez y con gran eficiencia.

Hablamos de una cámara que es perfecta, por ejemplo, para las recepciones de los hoteles y los locales. Su tamaño es reducido y con él podemos tener una magnífica lectura de las temperaturas de hasta una distancia de dos metros. Se pueden obtener cuatro puntos de temperatura en el interior de la termografía, debiendo conectar a un PC.

Hay cámaras que son perfectas para utilizarse en la entrada de los locales, con ella se puede hacer la lectura de muchas personas y obtener la temperatura en la frente en cada una de ellas.

Siempre es recomendable que la cámara termográfica que se utilice pueda medir la temperatura en espacios que tengan amplitud y tengan acceso al público. Las distintas ópticas, lo que hacen es ofertar una importante versatilidad, para la captura de imágenes.

La detección de fiebre en grandes espacios, siempre es recomendable, pudiendo instalarse en exteriores mediante una carcasa de protección, así como de estabilización de la temperatura a nivel interno.

Las cámaras visuales en este tipo de cámaras hacen posible la obtención de la temperatura con solo ver la cara de las personas, lo que hace que se evitan las denominadas falsas alarmas en los espacios abiertos. Esto hace que podamos obtener muchas temperaturas sin límite alguno.

No olvidemos que hay cámaras de este tipo con los que se puede hacer un control de accesos de fiebre y mascarilla, los cuales pueden conectarse opcionalmente a las redes de las empresas para hacer un control de acceso a los trabajadores, pudiendo montarse en las paredes, peanas o tornos, de forma que se impida el que puedan acceder personas que tengan temperaturas altas.

Esperemos que este virus pase y se encuentre la vacuna que todos ansiamos, pero mientras eso sucede, hay que tomar todo tipo de precauciones y en este sentido las cámaras termográficas tienen bastante que decir, siendo de gran ayuda a la hora de detectar a las personas que pueden llegar a tener algunos se los síntomas del tristemente famoso COVID. Hay que aprovechar la tecnología, que en este caso es de gran ayuda como podemos ver.