Mindfulness, hacia la conciencia plena

Mindfulness, hacia la conciencia plena

Meditación, Mindfulness, dos términos, que a pesar de sus diferencias, suelen usarse indistintamente. Hoy, están muy de moda, ¿pero sabemos exactamente en qué consiste?

Por meditación, se entiende toda técnica dirigida a enfocar nuestra atención con el objeto de desarrollar la concentración, la claridad de conciencia y la aceptación. Existen muchas técnicas distintas, y se puede realizar de una manera muy formal. Pro ejemplo, adoptando la clásica postura sentada, con los ojos cerrados, durante x tiempo. Pero no es la única, siempre es buen momento para meditar, incluso si estamos haciendo cualquier tarea del día a día, como fregar los platos.

El significado de mindfulness, por el contrario, es más difícil de definir, ya que consiste en llegar a entender lo que sucede en el momento presente, en el aquí y ahora, y exige conciencia plena de este mismo instante. Se trata de ser conscientes de lo que está sucediendo al tiempo que lo vivimos, que lo sentimos, que lo experimentamos. Consiste en la capacidad de pensar el aquí y ahora, mediante la introspección.

Por qué Mindfulness

Los hippies pusieron de moda la meditación, entre los años 60 y 70, amantes de todo lo espiritual. Pero esta práctica ha cambiado mucho a lo largo de los años. Y así, surge esta variante, el  mindfulness, que puede aplicarse a diferentes ámbitos y aspectos de la vida, desde el laboral hasta el clínico, con el objeto de mejorar la salud mental de aquellos que lo practican. Pero, a pesar de que la meditación ha evolucionado desvinculándose de su origen espiritual, hoy, sigue percibiéndose como un tipo de terapia alternativa. Por esta razón,  los profesionales pensaron que sería más fácil conseguir financiación para investigaciones y despertar el interés del público general, si en lugar de meditación, usaban el término mindfulness. El caso, es que ambos términos se refieren a lo mismo, es decir, a la conciencia mental plena con el objeto de mejorar determinadas facultades.

En Inspirare, están motivadas e inspiradas hacia la divulgación y la formación en valores de conciencia, atención, sabiduría y compasión del ser humano y en el impacto en el entorno natural y social del mismo. Todo empieza con una llama de inspiración, y aquí, pueden ayudar a su clientes y clientas, a encenderla y mantenerla encendida en su escuela de meditación. El silencio, es el cuestionamiento atento de todo aquello que pensamos, lo que nos ayuda a ver dentro de nosotros, en nuestro interior. El silencio es el camino hacia la libertad y la sabiduría.

Porque la meditación, el silencio, la serenidad mental son el secreto de la inspiración y de la creatividad. El mindfulness o conciencia plena, busca vivir el aquí y ahora, el momento presente y de aceptarlo sin interferencias de ningún tipo.

Meditación en movimiento

Muchas son las personas que ya se aprovechan de los beneficios de la meditación y todas coinciden en lo mismo. A todas les ha cambiado la vida. Ahora bien, otras, afirman no tener tiempo para hacerlo, aunque les gustaría, ya que su acelerado ritmo de vida, se lo impide.

Es que es cierto que con las obligaciones familiares, el trabajo y otras responsabilidades, el tiempo vuela, y al llegar a casa, todavía no se ha acabado el día y queda mucho por hacer.

Todo esto lo entendemos, y por eso, proponemos otra forma de meditación, diferente a la convencional, es decir, a la típica postura, acostad@ o sentad@ y con los ojos cerrados. El meditar, no exige esto, y se puede hacer en cualquier momento o lugar, independientemente de lo que ocurra a nuestro alrededor. Se trata, únicamente de tener conciencia plena del momento presente, ocurra lo que ocurra.

Si estás fregando los platos, piensa en lo que haces, siéntelo, vive la experiencia. Si escuchas ruidos, eso no ha de impedirte meditar. Siente el ruido, se consciente de él, y a pesar de eso, se consciente de ti mism@.

El problema de la civilización occidental, es que vive con la mirada puesta en el futuro, y siempre condicionado por el pasado. En cambio, se olvida de vivir el momento presente, que en definitiva, es lo único real. El pasado, ya no está, se fue, y el futuro, todavía está por venir, y en ese sentido, tampoco existe. Solo existe el aquí y ahora.