¿No te has fijado en que, cuando te quedas embarazada, de repente todos parecen ser expertos en el tema y quieren darte consejos de casi cualquier cosa? La alimentación, las horas de dormir, la almohada, el carrito… No se tú, pero a mí se me hace agotador que todos me digan lo que puedo o no puedo hacer, sobre todo sin es sobre cosas mías en las que nadie debería de meterse. Y, si, te hago saber que, cuando estás en estado, tu salud bucodental también sufre, aunque nunte te hayas percatado de ello.
No, yo jamás he estado embarazada, pero bueno, mi hermana sí que se ha quedado embarazada, y dos veces. Así que, aunque no lo haya tenido yo… he estado en todo el proceso de su crianza, y, como tía suya que soy, prácticamente es como si los hubiese criado yo también, así que puedo darte un par de consejos sobre el tema.
Por eso, quiero compartir con vosotros mis aventuras y desventuras en el tema de la salud bucodental. Cuando estás en estado se ve todo muy diferente, pero yo que lo he vivido junto a mi hermana… te aseguro que necesitas estos consejos, así que atiende:
Durante el embarazo, tu boca sufre
Mi hermana siempre se ha lavado los dientes, como todo hijo de buena madre que ha recibido una buena educación bucodental desde niño. Las dos (los tres, porque somos tres) nos hemos lavado los dientes tras cada comida, desde siempre. Pero, cuando ella se quedó en estado, empezaron a sangrarle las encías. Al principio me asusté, pero, leyendo por ahí, descubrí que es algo muy común durante el embarazo, y se le conoce como Gingivitis Gestacional.
Para ayudarla, me puse a leer en internet y en revistas, y así fue como vi que las hormonas hacen que las encías estén un poco más sensibles y que, cuando hay bacterias en la boca, reaccionen mucho más deprisa a ellas, así que eso puede hacer que sangren al cepillarse los dientes o al usar hilo dental, porque las encías están más susceptibles.
¿Qué hice? Le dije: “Hermana, lo mejor es que te sigas cepillando los dientes, aunque te sangren, porque si no se te va a acumular la placa bacteriana entre los dientes, y te van a empezar a doler, a hincharse y a echar más sangre. Ah, bueno, y si sientes que te pinchan los dientes con el frío o lo dulce no te asustes, porque también es normal”.
Esto lo descubrí al leer que, cuando el ácido del estómago entran en contacto con los dientes, debilitan nuestros dientes, así que también pueden hacerles daño cuando vomitamos (y ya sabes que las náuseas son comunes en el embarazo, así que es bueno tenerlo en cuenta). Así que es bueno enjuagarse la boca con agua nada más vomitar y esperar un poco para cepillarse.
¿Cómo cepillarse estando embarazada?
Cómo te cepillas los dientes influye en tu salud bucodental, estés embarazada o no. Es decir, si te los cepillas rápido y dañas tus encías vas a sufrir, así que ten cuidado con las prisas. Lo mejor, como le aconsejé, es que no se tenga prisa, que se haga despacio y bien llegando a todos los huecos de los dientes, porque es como se tiene que limpiar a conciencia y bien.
Sé que cepillarse los dientes es algo aburrido, pero ponte a pensar que vas a tener estos dientes ya hasta que termine tu vida, así que es bueno pensar en cuidarlos desde ya. Por eso, otra buena idea es cepillarte bien donde más placa se te acumula, para que no te duela después. Ah, y, por supuesto, limpiarse los dientes de noche también es importante, porque muchas veces lo olvidamos por cansancio y es cuando más daño nos hacen las bacterias.
Por supuesto, usar la seda dental también es importante. Muchos no la usamos, yo no la uso, de hecho, aunque la recomiende… pero, desde que mi hermana la usa, ya no se le quedan restos de comida entre los dientes. Y jamás dejó de usarlo, ni siquiera tras el embarazo.
El flúor es importante, aunque no lo sepas
El flúor es un mineral que tiene (o no, depende) la pasta dental con la que te lavas los dientes, y lo que hace es fortalecer nuestros dientes frente a las caries.
Mi hermana cambió radicalmente su alimentación cuando se quedó embarazada la primera vez: tenía antojos, o de repente pasaba horas sin comer porque no le entraba nada. Y yo le insistía, porque embarazada la alimentación es megaimportante, pero no me hacía demasiado caso y yo estaba muy preocupada por ella.
Bueno, pues lo que hace el flúor precisamente es reforzar la capa protectora del diente, y, a su vez, hace que nuestros dientes no sean tan sensibles. Como ya dije, esto es algo muy común durante el embarazo, así que te recomiendo usar dentífricos con flúor para darte protección extra. Si a eso le añades ciertas restricciones, como tener cuidado con las bebidas frías o muy azucaradas, tendrás un pack completo de protección.
Desde entonces, mi hermana solo usa pastas de dientes con flúor, además de enjuagues que también tiene flúor (pero esto no lo hace siempre, solo a veces).
Ahora, tienes que comer por dos
Todos sabemos que, cuando se embaraza una persona, se come por dos. Es algo que se ha dicho siempre: ahora tienes que alimentar tanto a tu bebé en el vientre como a ti misma. Y claro, aunque tengas eso en la cabeza y te dé hambre solo de oírlo, el hambre que te entra entre horas es horroroso. Mi hermana se comía lo que fuera, lo que le entrase por los ojos, lo primero que estaba a su alcance, y eso no puede ser, porque peligroso para ti y para tus mismos dientes.
Le dije que tenía que pensar con cabeza lo que comía, que no podía seguir haciendo eso porque se estaba haciendo mucho daño. Que sabía que tenía hambre y que estaba ansiosa, pero que tenía que recordar que no podía picar cosas tan malas, como dulces, bollos, galletas… Que, si iba a picar, al menos picase con coherencia y con cosas que la ayudasen a ella y a su bebé, y no que le hiciesen daño con azúcar y porquerías, porque el azúcar es el enemigo número uno de los dientes y lo que hace que las caries aparezcan con mucha más facilidad.
Aunque ella jamás ha sido de frutas o de cosas sanas, le sugerí tener fruta a mano siempre, porque la fruta es mucho más fácil de limpiar de los dientes que el azúcar, que es mucho más pegajoso y persistente. De esa forma, lo que muerde sus dientes es suave y sano, y, además, mucho más sencillo de limpiar.
Al final terminó acostumbrándose a ese cambio, y no solo eso: empezó a comer fruta, lo que ya es de por sí un gran avance, os lo digo yo, que la conozco y jamás la había comido.
Alimentos que ayudan a mantener las encías fuertes
Hablé con ella también de que, al igual que hay alimentos malísimos que destrozan sus dientes… hay otros muy, muy buenos que ayudan a que se pongan fuertes y sanos. Alimentos que no solo ayudan a que se hagan fuerte sus encías, sino que protegen contra las caries, por decir un ejemplo de entre los millones que hay.
-Por ejemplo, como ya te he dicho, las frutas, sobre todo las que tienen Vitamina C, como las naranjas, los wikis o las fresas, porque estas vitaminas hacen que las encías estén sanas. Si le metes esto al cuerpo, las encías son fuertes contra las invasiones, lo que significa que no se te van a hinchar tanto como lo hacían antes.
-Otro ejemplo son las verduras crujientes, como las zanahorias o los rábanos, porque tienen vitamina A y se necesita que se mastiquen mucho. Esta masticación hace que las encías estén más activas, saliven más (que es una forma natural de protegernos a nosotros mismos) y favorece la circulación en la boca. TODO esto hace que los dientes estén más sanos y protegidos.
-Por supuesto, nada de tomar bebidas azucaradas, como refrescos o zumos envasados. No te imaginas la cantidad de azúcar tan grande que tienen… Ese azúcar se queda en tus dientes, y es el alimento favorito de las caries y de las bacterias. Cuanta más azúcar tomes, más riesgo de caries tienes, lo que no es bueno, ni estando embarazada ni sin estarlo.
Elige bien lo que vas a comer y a beber estando embarazada para no perjudicarte mucho.
Otra idea buena es ir al dentista
La mayor duda que tenía mi hermana (e imagino que todas las embarazadas del mundo claro) es si se puede ir al dentista de forma habitual estando encinta. No por nada, sino por el miedo a los tratamientos que hay que hacerse cuando se está en ese estado, como la anestesia o diferentes tipos de cirugías que pueden surgir. Mi hermana pensaba que era mejor esperar a dar a luz porque tenía mucho miedo de afectar a su bebé con ciertos tratamientos… pero yo no estaba nada segura, así que investigué, solo por si las moscas.
Al final, descubrí que todo el miedo a los tratamientos durante el embarazo eran pura palabrería. Que sí, que se pueden hacer muchos, muchos tratamientos estando embarazada sin que afecten al normal desarrollo del bebé. Más bien, todo lo contrario: que sigamos teniendo una buena salud en los dientes y evitar infecciones y cosas malas es muy, muy importante, porque eso sí que puede afectar, a la larga, a nuestro bebé.
-Los empastes, las extracciones, tratamientos de encías… todo esto puedes hacértelo sin problemas siempre que lo consultes y tu dentista te lo aconseje. Para que te quedes tranquila, te informo de que la anestesia que se usa está súper preparada para actuar SOLO en la zona del diente que se va a tratar, así que no, no provoca alteraciones en el bebé. Por eso, te aconsejo que, si empieza a dolerte algún diente estando embarazada, ve a tu dentista y pregúntale qué es lo mejor que puedes hacer. Es mejor actuar cuanto antes, no tengas miedo, no le va a pasar absolutamente nada a tu bebé.
-Eso sí, cuidado con las radiografías dentales. ¿No te has fijado en que, cuando te vas a hacer una de cualquier parte del cuerpo, te preguntan antes si estás embarazada? Es mejor evitar las radiografías durante el embarazo, más que nada por si acaso. Pero, si sigue siendo necesario, no te preocupes, se usan métodos especiales de protección para que la exposición no sea tan peligrosa para ti y tu bebé.
Por eso, si notas dolor, sensibilidad fuerte, inflamación o algo raro en la boca, pide cita y que te revisen, que es lo que le aconsejé a mi hermana TODO el embarazo.
Listado final de consejos que no debes olvidar
-Lo mejor es controlar las náuseas y los vómitos, porque es muy habitual durante el embarazo y puede perjudicar los dientes, como me recordaron desde la Clínica Dental de Arcos, con gran experiencia en el sector. Recuerda que los ácidos del estómago son MUY fuertes y que pueden hacerles daño. Por eso, si vomitas, enjuágate la boca de inmediato y espera un poco a cepillarte los dientes.
-Bebe agua muchas veces. Las embarazadas suelen tener problemas de sequedad en la boca, y esto ayuda a que las bacterias se acumulen y se multipliquen. Bebe agua mucho, cada vez que lo necesites, para mantenerte bien hidratada y que se genere mucho más saliva, que te recuerdo que ayuda defender tus dientes.
-También te aconsejo observar tus encías: ya sea que aparezcan bultos y veas parte mucho más inflamadas, ve al dentista, porque puedes tener un problema de granuloma del embarazo. No es preocupante, es una lesión benigna, pero un dentista puede verlo sin problemas y aconsejarte.
El tabaco, el alcohol y otros medicamentos
El tabaco es malísimo, malo de verdad, y no solo para la salud del cuerpo en general (que te recuerdo que provoca cáncer de pulmón y otras cosas muy, muy malas)… en los dientes también provocan cosas muy, muy malas. Así que hablé con mi hermana, que es una fumadora empedernida desde muy joven, y le aconsejé dejar el tabaco, porque afecta muchísimo al bebé y a sus dientes.
Estoy segurísima de que sabes que, fumar, aumenta el riesgo de:
-Encías inflamadas
-Dificulta la cicatrización
-Pone los dientes amarillos
-Provoca problemas en el parte (peso del bebé, por ejemplo)
El alcohol, por su parte:
-Afecta al desarrollo del bebé durante el embarazo.
-Irrita los tejidos de la boca.
-Altera el uso y las utilidades de los medicamentos.
Por último, los medicamentos:
-Lo mejor es que hables con un médico cuando necesites tomarte uno, sobre todo si estás embarazada, porque tomártelos por tu cuenta, aunque sea un paracetamol, puede hacerle daño a tu bebé. Consulta, consúltalo todo siempre. Es lo mejor.
Por todo esto, lo mejor es no beber, no fumes y no automedicarse.
Una vez des a luz, no te olvides de seguir cuidándote los dientes
Sé que cuidar tus dientes tras dar a luz es más complicado, porque es cuando más cuidados va a necesitar recibir el bebé: por darle de comer, dormirle, la mamitis… Por eso, muchas madres dejan de cuidarse de nuevo. Pero, por favor, no lo hagas. Mi hermana lo hizo, y fue un error que pagó con caries y dolor de muelas.
Sí, es normal centrarse en el bebé, pero lavarse los dientes es algo que se hace en dos minutos, literalmente, y no puedes abandonarlo por cuidar a otra personita. Déjale su cuidado a tu marido, a tu hermana, a su hermanito mayor, déjalo en la cuna un momento… y cuida de ti misma para no entrar en un bucle de mal cuidado que hay que evitar sí o sí.
Cada vez que tengas ocasión, ve a una revisión al dentista, al menos una vez al año, y revisa que todo está como debería estar.
Mantener la boca sana durante todo el embarazo
Si lo piensas bien, al cuidarte tú estarás cuidando a la nueva vida que vas a traer al mundo. Y, como futura madre… ¿no es lo que te impulsa a leer este artículo?
¡Buena suerte!




