Cristalería siempre limpia

A nadie le gusta coger un vaso o una copa y encontrarse restos de agua seca o suciedad. Resulta bastante desagradable, acudir a un bar o restaurante y encontrarse con las copas de aspecto viejo y sucio, aunque es algo muy frecuente. En muchos casos, se trata de un defecto de lavado, al utilizar el lavavajillas, es bastante habitual que la cristalería, sufra un desgaste que, en ocasiones parece suciedad. No es así necesariamente, pero en cualquier caso, nos gusta que el vaso o la copa, tengan su brillo y no luzca opaco y arañado.

En principio, limpiar la cristalería, no parece ser una tarea difícil. No obstante, conviene tener en cuenta algunos aspectos que permiten que la limpieza de vasos y copas, sea de lo más efectiva. Una limpieza adecuada y correcta, puede alargar la vida útil de una copa, mantener su brillo durante más tiempo y causar buena impresión a los clientes o las visitas, si estamos en nuestra casa.

Para un local de restauración proyectar una buena imagen es fundamental. Hacerlo posible requiere cuidar todos y cada uno de los detalles, incluyendo la limpieza de todos los elementos del local, menaje, vajilla y cristalería, incluidos. En esta ocasión vamos a referirnos directamente a cómo llevar a cabo la limpieza de la cristalería y mantener copas y vasos, como el primer día. Puesto que es muy habitual, como ya hemos comentado, encontrar huellas marcadas en el cristal, restos de cal, incluso algo de polvo. En ese momento, tanto el que coloca la copa como el cliente, según el momento, se echa las manos a la cabeza y, bien piensa en una solución o pide un cambio de vaso.

Lo ideal es hacer que brillen como el primer día, tanto si es para clientes en un local, como si se trata de invitados en casa. Aprender a limpiar y secar la cristalería de forma eficaz y sin que pierdan su brillo, es posible. Solo hay que seguir los consejos que citamos a continuación.

Importancia de la limpieza de la cristalería

Nadie como un experto en cristalerías y copas de vino para contarnos como mantener las copas impecables, por lo que hemos consultado a los profesionales de Giona Premium Glass, para conocer la mejor manera de limpiar la cristalería. Tener claros algunos aspectos para el cuidado de esta parte esencial del menaje, permite que pasemos página y adoptemos una manera de limpiar de forma eficaz. Aunque a veces no lo parezca, es posible lograr un buen resultado de limpieza, tanto lavando las copas a manos, como utilizando el lavavajillas. Lo primero de todo, tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Las copas deben lavarse cuidadosamente.
  • La mayoría de las copas son aptas para lavarse en el lavavajillas y, en buenas condiciones de uso, pueden pasar por hasta mil ciclos de lavado sin que cambie su brillo o transparencia. La resistencia al lavavajillas se comprueba según el estándar correspondiente.
  • En el caso de que en la etiqueta de las copas se muestre lavar solo a mano o no apto para lavavajillas, deben lavarse, obviamente, a mano.

Teniendo en cuenta estos tres aspectos, pasamos a contar la mejor manera de lavar las copas, tanto en lavavajillas como a mano. Empezando por su lavado a máquina.

Unas copas cuidadas y utilizadas de forma correcta, pueden lavarse en el lavavajillas, siendo una alternativa apropiada y económica. Siempre y cuando, se sigan los pasos recomendados por los fabricantes, para maximizar la eficacia del lavado.

  • Limpieza regular del lavavajillas. Importante. Estos electrodomésticos, acumulan suciedad con el paso del tiempo, por lo que conviene utilizar el ciclo de limpieza utilizando vinagre blanco, una vez al mes. Con una taza de vinagre en un cuenco, se inicia el ciclo de autolavado con el lavavajillas vacío y el cuento en la rejilla inferior. Hay que asegurarse de limpiar bien el interior, la puerta y las juntas, además de eliminar los restos del filtro y los brazos aspersores, ayudando a que el lavavajillas, funcione de forma eficiente.
  • Mantener lleno el dosificador del abrillantador, puesto que ayuda a que el agua se deslice por la superficie de la copa con mayor rapidez, permitiendo que se sequen mejor al finalizar el lavado. En aquellas zonas donde el agua sea dura, el abrillantador previene la formación de manchas en las copas.
  • Ablandar el agua evita las manchas y el enturbiamiento. Las aguas duras cuentan en su composición con muchos minerales, lo que aumenta el riesgo de que se produzcan depósitos de minerales sobre el cristal. Para que el agua se ablande durante el ciclo de lavado, hay que asegurarse de que el depósito de sal del lavavajillas está lleno. Al ablandarse el agua, la sal mejora el rendimiento de la limpieza proporcionada por el detergente en cada ciclo. Además de prevenir la acumulación de cal en el electrodoméstico.
  • Al colocar las copas, hacerlo con cuidado y evitando aprovechar al máximo el espacio. Es indispensable respetar el espacio entre las piezas dentro del aparato, de manera que el agua pueda circular de forma adecuada durante el lavado. Evitar el contacto con otras copas o vasos, evita que se rallen.
  • Siempre que sea posible, conviene utilizar el cesto de lavado especial para copas. Estos cestos están diseñados exclusivamente para colocar las copas de forma segura, evitando que vuelquen. Es posible que algunas copas sean demasiado altas o no quepan, en cuyo caso, pueden colocarse en la rejilla inferior, siempre que el lavavajillas cuente con un programa específico, en caso contrario, mejor a mano.
  • Lavar a baja temperatura y con un detergente suave. Esto prolonga la calidad de las copas.
  • Dejar que las copas respiren y se enfríen al finalizar el lavado. Abrir un poco la puerta del lavavajillas para que salga el vapor, de manera que no enturbie la cristalería. Esto ayuda a que se enfríen con seguridad, puesto que los vasos calientes, tienen mayor riesgo de rotura.

Lavado a mano de la cristalería

Ya hemos visto como los lavavajillas pueden ser muy efectivos, no todo el mundo dispone de uno. No obstante son muchas las personas que prefieren lavar sus copas a mano. Para hacerlo con efectividad, conviene hacerlo siguiendo los siguientes pasos:

  • Cambiar el estropajo y los paños de secado con regularidad, el material utilizado se gasta y deteriora por el uso. Por lo que si quieres unas copas brillantes, lo mejor es cambiar estos artículos de forma regular y lavar los que son reutilizables.
  • Utilizar agua caliente y detergente para vajilla. El agua caliente es más efectiva que la fría, debido a que activa el detergente, encargado de disolver la grasa y residuos de las copas. Evitar el agua muy caliente ya que puede dañar las copas.
  • Sujetar la copa por el cáliz durante el lavado. Este aspecto es fundamental, si sujetas la copa por el tallo, aumenta el riesgo de que se parte. Al sujetar la copa por el cáliz, se lava el cáliz, el borde, el tallo y la base, presionando suavemente con movimientos circulares.
  • Aclarar con agua limpia y caliente. Para este fin, se deja un recipiente por separado con agua caliente, para aclarar después de limpiar eliminando los restos de jabón. Se puede añadir vinagre blanco al agua para obtener más brillo y prevenir las manchas de agua en las copas.
  • Secar a fondo, colocando la cristalería bocabajo sobre un paño, de manera que se sequen al aire. Asegurándose de dejar espacio suficiente para que pase el aire.

Una vez las copas han sido lavadas, siguiendo estos pasos, deben encontrarse perfectamente limpias. Tanto si se trata de limpieza en lavavajillas como si se limpian a mano. Si además, quieres que parezcan como nuevas, secarlas con un trapo de microfibra es la mejor manera de conseguirlo.

La forma idea de hacerlo es utilizar dos paños, uno en cada mano, con uno sujetas la copa y con el otro, abrillantas. Así se evita el tener que limpiar con una mano, dejando huellas con la otra. Sujetar la copa de vino del fondo del cáliz cuando seques el cáliz y de la base para secar la base y el tallo. Para limpiar el cáliz, hacerlo con suavidad, introducir el paño sin presionar y girarlo lenta y suavemente, haciendo que el paño pula la copa. Por último, inspeccionar a fondo, una vez terminado el secado y pulido, sujetarla a contraluz, permite comprobar si quedan manchas o vetas. En caso positivo, volver a pulir.

Teniendo en cuenta todo lo expuesto a lo largo de este artículo, puedes estar preparado para limpiar tus copas y hacer que brillen en todo momento. Con seguir estos pasos, es posible disfrutar de copas transparentes y pulidas en todo momento.

Ahora sabemos que la fase de lavado es importante realizarla con todo lo necesario: jabones suaves, agua caliente pero no demasiado y espacio suficiente en caso de lavavajillas. Pero lo más importante para su brillo, es el correcto secado, siempre que sea posible, con un paño adecuado para esta finalidad. El resultado será impecable y los comensales, tanto en un bar o restaurante, como en casa, quedarán encantados.

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