Hace un tiempo tuve hongos en la boca y fue bastante molesto. La lengua se me puso blanca, algunas partes me ardían al comer y aparecieron manchas que nunca había visto antes. Muchas veces nos pasan cosas que no entendemos del todo y, encima, no les prestamos atención porque pensamos que no son para tanto. Creo que todos lo hacemos, en mayor o menor medida, no solo con la salud, sino también con gastos o incluso con problemas con Hacienda.
El problema es que no puedes ignorarlo, porque tarde o temprano las consecuencias llegan aunque no quieras, y muchas de ellas pueden afectar muchísimo a tu salud. Los hongos en la boca son uno de esos casos, y quiero explicarte por qué aparecen, cómo se sienten y qué se puede hacer para eliminarlos.
¿Qué son exactamente los hongos en la boca y por qué aparecen?
Un hongo es un organismo que vive en muchos lugares: en la tierra, en la comida y también en nuestro cuerpo. No es ni planta ni animal, y la mayoría son inofensivos. Algunos hongos viven naturalmente en la boca, la piel o el intestino y no causan problemas mientras todo esté equilibrado. El problema surge cuando crecen demasiado y provocan infecciones, como los hongos en la boca.
Cuando hablo de hongos en la boca, me refiero a algo que pasa cuando un hongo que normalmente vive en la boca empieza a crecer demasiado. Este hongo se llama Candida, y la mayoría de las veces no hace nada. El problema aparece cuando el equilibrio de mi boca se rompe y el hongo se multiplica más de lo normal.
En la boca siempre hay bacterias y microorganismos que conviven sin molestar. Normalmente no pasa nada, pero cuando las defensas bajan o la higiene no es la mejor, el hongo empieza a crecer más de la cuenta. Entonces aparecen las manchas blancas, la lengua empieza a sentirse algo rara y a veces pica o arde un poco. Es muy incómodo y puede hacer que no quieras comer o beber nada caliente.
No es algo raro ni que solo le pase a ciertas personas: puede aparecer en niños, adultos o personas mayores. También es más frecuente en quienes usan prótesis dentales, en quienes toman antibióticos durante varios días o en personas con defensas bajas por alguna enfermedad. No tiene que ver con estar sucio o limpio, sino con que el entorno de la boca cambia y el hongo aprovecha la oportunidad para multiplicarse.
Lo importante es reconocerlo rápido y hacer algo, porque si lo dejo, las molestias no desaparecen solas y pueden aumentar.
¿Cómo saber que tengo hongos en la boca?
Detectar los hongos en la boca no es complicado, de verdad, solo tienes que estar atento a algunas señales.
La más evidente son las manchas blancas que aparecen en la lengua, en el paladar o en el interior de las mejillas. A veces parecen restos de comida o leche seca, pero si no se quitan con el cepillado, ya es una señal de que algo no va bien.
También es común sentir ardor o molestia al comer ciertos alimentos, sobre todo los ácidos o muy calientes. La boca puede sentirse más seca de lo normal, y muchas veces eso aumenta la incomodidad. Incluso puedes notar un sabor raro o diferente, como si todo supiera distinto, y eso puede resultar bastante molesto.
Si intentas tocar o raspar un poco las manchas, algunas se desprenden y la zona queda rojita, y eso también es típico de los hongos. No siempre duele, pero sí es incómodo y persistente.
Lo que yo aprendí es que si estas señales no desaparecen en unos días, probablemente es una infección que necesita tratamiento, y cuanto antes actúes, antes desaparecen las molestias.
Por eso, te invito a prestar atención a estas señales desde el principio, porque así vas a evitar que el problema vaya a mayores con el tiempo.
Las causas más frecuentes que hacen que aparezca
Uno de los más comunes es el uso prolongado de antibióticos. Estos medicamentos eliminan bacterias, pero también alteran el equilibrio natural de la boca, y eso favorece que la Candida crezca sin control.
Otro motivo muy habitual es tener las defensas bajas. Cuando estoy pasando una enfermedad, cuando estoy muy cansado o cuando tengo algún problema que afecta a mi sistema inmune, el hongo encuentra el terreno perfecto para expandirse. También ocurre mucho en personas con diabetes mal controlada.
La sequedad bucal es otro factor importante. Si produzco poca saliva, la boca pierde parte de su protección natural. La saliva ayuda a mantener el equilibrio, y sin ella, los hongos se sienten más cómodos.
El uso de prótesis dentales también influye. Si no las limpio bien o duermo con ellas puestas, se crea un ambiente húmedo y oscuro que favorece la aparición de esta infección. Por eso la higiene diaria y correcta es tan importante en estos casos.
¿Quién tiene más riesgo de sufrir esta infección?
No todas las personas tienen el mismo riesgo de tener hongos en la boca, y yo he notado que hay algunos casos más comunes.
- Por ejemplo, las personas mayores que usan dentaduras postizas y no las limpian bien suelen tener más probabilidades de que aparezca esta infección. No pasa siempre, pero es bastante frecuente.
- También los bebés pueden tener hongos en la boca. En ellos se llama “muguet” y ocurre porque su sistema inmune todavía es muy débil. El hongo aprovecha esa oportunidad para crecer, y aunque es temporal, puede ser bastante incómodo.
- Las personas con enfermedades que bajan las defensas, o que están tomando medicamentos largos como antibióticos o corticoides, también corren más riesgo. No es culpa de nadie, simplemente el hongo encuentra la oportunidad de multiplicarse cuando el cuerpo está más vulnerable.
- Además, quienes fuman o descuidan la higiene de su boca durante tiempo prolongado aumentan las probabilidades. No significa que vaya a aparecer seguro, pero sí que hay más posibilidades.
Yo creo que conocer estos factores ayuda un montón a estar alerta y a cuidar mejor la boca en esos momentos, para evitar que las molestias aparezcan.
Señales de que tienes hongos en la boca
Tener hongos en la boca no siempre se siente igual, pero hay algunas señales que se repiten y que te hacen darte cuenta de que algo no va bien.
Yo te cuento lo que normalmente se nota:
- Placas blancas en la lengua y el paladar: Al mirarte, ves esas manchas que antes no estaban. A veces parecen restos de comida, pero no se quitan con el cepillado.
- Escozor o ardor: No es un dolor fuerte, pero sí molesta. Comer alimentos calientes, ácidos o picantes se vuelve incómodo, y hasta hablar durante mucho tiempo puede resultar pesado.
- Boca seca: La sensación de falta de saliva es bastante común. Terminas bebiendo agua más de lo habitual porque sientes que la boca no se humedece sola.
- Sensación de inflamación: Algunas veces la boca se siente hinchada o sensible por dentro, aunque al tocarla no notes nada externo.
- Cambio de sabor: Todo puede saber un poco distinto, lo que hace que comer o beber pierda un poco de placer.
Todo esto hace que la boca se sienta incómoda durante todo el día. No es peligroso, pero sí molesta bastante y no se va sola, por eso aprendí que mientras antes se haga algo, antes desaparecen esas molestias.
Si lo ignoras, solo se prolonga y la incomodidad crece, así que lo mejor es actuar rápido y cuidar la boca desde el primer momento.
¿Cómo se eliminan los hongos en la boca?
Cuando tengo hongos en la boca sé que no sirve cepillarme más fuerte ni enjuagarme con cualquier cosa, necesito un tratamiento que elimine el hongo. Normalmente, el dentista o el médico receta un antifúngico, que puede ser un enjuague, un gel o pastillas.
Polident Lozano y López, clínica dental en Sevilla que ofrece todas las especialidades odontológicas bajo un mismo techo, tiene claro que este tipo de infecciones bucales no deben dejarse pasar, porque si empeoran es todavía peor.
Estos medicamentos actúan directamente sobre la boca y frenan el crecimiento de la Candida. Es importante seguir el tratamiento completo, aunque notes mejoría antes de terminarlo. Si lo dejas a medias, el hongo puede volver y las molestias reaparecen.
Mientras estoy en tratamiento, también cuido más mi higiene. Me cepillo con cuidado, limpio bien la lengua y, si uso prótesis, las desinfecto todos los días. Todo esto ayuda a que el tratamiento funcione más rápido y de forma más efectiva.
En pocos días se nota la diferencia: las manchas blancas desaparecen, el ardor baja y la boca empieza a sentirse normal otra vez. No es complicado, pero requiere constancia y seguir bien las indicaciones. Lo que aprendí es que, si actúas rápido y haces todo lo que indica el médico, los hongos desaparecen sin problemas y la incomodidad no se prolonga.
¿Qué puedo hacer en casa para ayudar a que desaparezcan?
Además del tratamiento que me da el médico o dentista, hay varias cosas que puedo hacer en casa para que los hongos desaparezcan más rápido. No sustituyen la medicación, pero ayudan un montón a que la boca vuelva a la normalidad y que la molestia no se prolongue.
Algunas de las cosas que hago son:
- Higiene bucal cuidadosa: Me cepillo los dientes después de cada comida y limpio la lengua con suavidad. Así ayudo a eliminar restos de comida y microorganismos que podrían favorecer al hongo.
- Beber suficiente agua: Mantener la boca hidratada es clave. La saliva ayuda a equilibrar la boca y hace que el hongo tenga menos oportunidades de crecer.
- Evitar azúcar en exceso: Durante los días que tengo hongos intento no comer dulces o alimentos muy azucarados, porque el azúcar favorece que el hongo se multiplique.
- Cuidado con las prótesis: Si uso dentaduras o férulas, las dejo en un vaso con un producto desinfectante por la noche y nunca duermo con ellas puestas. Esto ayuda muchísimo a que el problema no siga creciendo.
Estos hábitos sencillos hacen que el tratamiento funcione mejor. Además, el hecho de mantener la boca limpia, hidratada y cuidar las prótesis puede reducir las molestias y ayudar a que los hongos desaparezcan sin complicaciones.
La cosa es ser constante, prestar atención a las señales de alarma y, en cuantito las veas… ¡actuar!
Cómo puedo prevenir que vuelvan a aparecer
- Higiene diaria completa: No solo me cepillo los dientes, también limpio la lengua y uso enjuague cuando lo necesito. Esto mantiene la boca limpia y equilibrada.
- Atención extra al tomar medicamentos: Cuando tengo que tomar antibióticos u otros medicamentos que afectan mis defensas, presto más atención a la boca. Si noto algo raro, actúo rápido para que no se vuelva un problema.
- Mantenerme hidratado y cuidar la alimentación: Beber suficiente agua y evitar exceso de azúcar ayuda a que la boca esté más protegida.
- Cuidado con las prótesis: Si uso dentaduras o férulas, la limpieza diaria es obligatoria y siempre las retiro por la noche. Esto evita que se acumule humedad y el hongo crezca.
La clave está en la rutina y en estar atento a cualquier cambio, para actuar rápido y no dejar que el problema se repita.
¿Qué pasa si no trato los hongos a tiempo?
Si ignoro el problema y no hago nada, los hongos no van a irse por sí solos, al contrario, pueden extenderse más por la boca y hacer que las molestias aumenten. El escozor se vuelve más intenso y comer puede resultar cada vez más incómodo.
En personas con defensas bajas, la infección puede complicarse y extenderse a otras zonas, como la garganta. Por eso no es buena idea dejarlo pasar pensando que se irá solo.
Yo prefiero actuar en cuanto veo las primeras señales, porque es mucho más fácil tratarlo al principio que cuando ya está más avanzado. Además, el tratamiento es sencillo y rápido si no dejo que pase demasiado tiempo.
Lo que tengo claro después de entender cómo funciona esta infección
Piensa que, si cuidas tus dientes, no tiene por qué pasarte: cepillarte bien, limpiar la lengua, usar enjuague y mantenerte hidratado puede ayudarte a no tener cosas feas en la boca, y evitar el exceso de azúcar y prestar atención a cualquier señal rara también ayuda mucho.
Si usas prótesis, limpiarlas todos los días y no dormir con ellas puestas es clave. Son hábitos sencillos, pero te protegen de los hongos y de otras molestias en la boca.
Al final, solo hay que cuidar tu boca todos los días. Así se mantiene sana y sin problemas.




