La figura del psicólogo en las residencias de ancianos

La figura del psicólogo en las residencias de ancianos

La labor del psicólogo en muchos casos es muy necesaria. Muchos ámbitos han incorporado esta figura que hace unas décadas era un tema tabú.  Por eso, su llegada a la residencia de ancianos ha sido vital para mejorar la calidad de vida no solo de los pacientes sino también de los familiares. Por eso, cuando desde hace unos cuantos años, aunque ya jubilado, me gusta acudir a la residencia de ancianos Sanvital para seguir ejerciendo mi labor con ellos. La verdad es que me siento útil de poder ayudarles, pero también de poder aprender mucho de ellos.

Por razones demográficas y sociales, este colectivo, podemos incluir a personas mayores de 70 años, cada vez la esperanza de vida aumenta más, es uno de los que mayor proyección están presentando para los profesionales de la psicología. El enfoque en el que la vejez era caracterizada fundamentalmente por un declive y deterioro generalizado, ha ido cambiando hacia una visión de esta etapa de la vida como un reto adaptativo que cada persona supera de forma diferente en función de un conjunto de factores muy heterogéneos. Es decir, hay que darles herramientas para que ellos mismos pueden valerse.

Con el paso de los años en mi profesión, he comprobado que cada persona es un mundo y conocer cada caso puede ser muy beneficioso para ellos. Una de las labores que creo que es más importante es la de asesorar al personal del centro, para que cualquier trabajador de la residencia pueda ayudar en caso de que un paciente tenga un problema y pueda ser atendido correctamente. Estamos en una sociedad donde un trabajador tiene que saber de todo, y en este caso, pasa lo mismo.

Después de estar dos meses trabajando con ellos, y cuando ya tuvimos más confianza, decidí organizar grupos de auto ayuda y terapia familiar para, por ejemplo, ayudar a la aceptación y afrontamiento de una enfermedad.

La gerontología social

En la actualidad han surgido nuevos conceptos como psicogerontología o gerontología social, que por cierto, es un ámbito con cada vez más salida. Esta parcela aborda todas las dimensiones de la vejez, incluyendo los aspectos biológicos psicológicos, sociales y culturales, en tanto que la geriatría, también conocida como gerontología clínica, es la rama de medicina que se especializa en la atención de las enfermedades prevalentes en la vejez. La gerontología incide en la calidad y condiciones de vida del anciano mediante el diseño, ejecución y seguimiento a políticas y programas destinados al beneficio de la población anciana. De esta forma suma vida a los años más que años a la vida; este último sería un objetivo de la geriatría.

Como puedes ver, el psicólogo, en conjunto con todo el equipo de trabajo de la residencia, tiene la capacidad de hacer ver a las personas mayores que los cambios que pueden estar experimentando no tienen que alterar su bienestar emocional.

Tengo claro que la ayuda es primordial para aceptar y entender las limitaciones que tienen los residentes, para ellos mismos y para los familiares. Somos un gran apoyo emocional en muchas situaciones de la vida diaria en la residencia. Incluso para el personal que trata en la atención a los residentes y familiares.