Apnea del sueño: tipos, características y tratamiento

Apnea del sueño: tipos, características y tratamiento

¿Qué es la apnea del sueño?

La apnea del sueño es un trastorno común en donde la respiración se interrumpe o se hace muy superficial. Estas interrupciones pueden durar desde unos pocos segundos a minutos y pueden ocurrir más de 30 veces por hora.

El tipo más común es la apnea obstructiva del sueño. Esta causa un colapso en las vías respiratorias o una obstrucción de ellas durante el sueño. Luego, la respiración vuelve con un ronquido o resoplido.

La gente que padece de apnea suele roncar muy fuerte. El ronquido fuerte es un síntoma de aviso de AOS. El ronquido es causado por el aire que se escurre a través de la vía respiratoria estrecha o bloqueada. Aunque no todas las personas que roncan sufren apnea del sueño.

Las personas que tienen más riesgo de apnea son: hombres, personas que tienen sobrepeso, historia familiar o pequeñas vías respiratorias. Los niños con amígdalas y adenoides hinchadas también pueden sufrir de apnea.

¿Por qué se produce?

  • Por lo general, la garganta permanece lo suficientemente abierta durante el sueño para permitir el paso del aire, pero algunas personas tienen una garganta más estrecha y cuando los músculos en la parte superior de la garganta se relajan durante el sueño, los tejidos se cierran y bloquean la vía respiratoria.
  • Un maxilar inferior que es corto en comparación con el maxilar superior
  • Ciertas formas del techo de la boca (paladar) o la vía respiratoria que provocan que esta última colapse más fácilmente
  • Cuello o collarín grande, 17 pulgadas (43 cm) o más en los hombres y 16 pulgadas (41 cm) o más en las mujeres
  • Lengua grande que puede retraerse y bloquear la vía respiratoria.
  • Obesidad.
  • Amígdalas y adenoides grandes que pueden bloquear las vías respiratorias
  • Dormir boca arriba también puede causar que las vías respiratorias se bloqueen o se estrechen.

¿Cómo puedo saber si tengo apnea del sueño?

Los síntomas de la apnea por lo general suelen ser:

  • A menudo, el ronquido se vuelve más fuerte.
  • El ronquido es interrumpido por un largo período de silencio mientras la respiración se detiene.
  • El silencio va seguido por un fuerte resoplido y jadeo, a medida que usted trata de respirar.
  • El ronquido puede ser tan fuerte que se oye a través de las paredes.
  • Este patrón se repite durante toda la noche.
  • En ocasiones, las personas con AOS se despiertan tratando de respirar.

Debido a este trastorno, las personas que lo sufren suelen experimentar:

  • Cansancio, somnolencia o adormecimiento durante el día, lo cual puede ser un problema al manejar; o al trabajar con maquinaria pesada o en trabajos que implican ciertos riesgos laborales.
  • Mal humor e irritabilidad.
  • Problemas de memoria.
  • Dolores de cabeza fuertes y difíciles de tratar.
  • Depresión.
  • Hiperactividad, en el caso de los niños.
  • Y en caso de una apnea grave, hinchazón en las piernas.

Cuando la apnea es severa, se produce un aumento del riesgo de enfermedades como la hipertensión arterial (más del 40% de los pacientes con apnea sufren de hipertensión), riesgo incrementado de cardiopatía isquémica (angina de pecho, e incluso infartos) y de accidentes cerebro vasculares. De no seguirse un tratamiento, se puede producir a lo largo de los años un cierto incremento de las cifras de mortalidad.

Tipos de apnea

  • Apnea Obstructiva del Sueño:es la más frecuente. Esta ocurre cuando ciertos músculos obstruyen las vías respiratorias e interrumpen el flujo de aire.
  • Apnea del Sueño Central: esta se considera un tanto más grave que la anterior. En este caso las vías respiratorias se mantienen abiertas, pero los músculos encargados de activar la respiración dejan de funcionar. Esto lleva a despertarse de manera frecuente por las noches debido a la falta de oxígeno en la sangre.
  • Apnea del Sueño Mixta;que combina los dos tipos anteriores. Es decir, existe una tendencia a interrumpir el sueño por medio de la inactividad de los músculos respiratorios y al mismo tiempo se puede desarrollar la obstrucción más recurrente en este tipo de trastorno.

Pruebas médicas

Si tienes algunos o todos estos síntomas y crees que tienes apnea del sueño, una vez que acudas al médico por ayuda, este te realizará las siguientes pruebas para obtener un diagnóstico:

  • Polisomnografía nocturna.Durante esta prueba, te conectan a un equipo que controla la actividad del corazón, de los pulmones y del cerebro, los patrones de respiración, los movimientos de los brazos y las piernas, y los niveles de oxígeno en sangre mientras duermes.
  • Prueba de sueño en casa.El médico puede ofrecerte pruebas simplificadas que puedes hacer en tu casa para diagnosticar apnea del sueño. Estas pruebas suelen medir la frecuencia cardíaca, los niveles de oxígeno en la sangre, el flujo de aire y los patrones de respiración.

¿Cuál es el tratamiento?

Es importante atender este problema de forma rápida y evitar algunos de sus síntomas más molestos.

Para los casos más leves de apnea del sueño, el médico puede recomendar solo algunos cambios en el estilo de vida, como adelgazar o dejar de fumar. Si tienes alergias nasales, el médico recomendará un tratamiento para las alergias.

En caso de que la apnea leve no mejore con las recomendaciones del médico o que se trate de una apnea más grave, se pueden utilizar dispositivos para abrir la vía bloqueada o en algunos casos, realizar una cirugía.

La cirugía generalmente es solo una opción después de que otros tratamientos fallaron. En general, se sugiere al menos una prueba de tres meses de otras opciones de tratamiento antes de considerar la cirugía. Sin embargo, para una pequeña cantidad de personas con ciertos problemas de estructura de la mandíbula, es una buena primera opción.

También existen las siguientes terapias disponibles:

  • Presión positiva continua de la vía aérea (CPAP).Si tienes apnea del sueño de moderada a grave, es posible que te beneficies de usar una máquina que envía presión de aire mediante una máscara mientras duermes. Con CPAP, la presión de aire es un poco mayor que la del aire alrededor y es suficiente para que las vías aéreas superiores se mantengan abiertas y así prevenir la apnea y los ronquidos.
  • Otros dispositivos de presión de la vía aérea.El problema con las máquinas CPAP es que suelen ser muy incomodas y la mayoría de los pacientes suelen abandonarlas al tiempo. Por lo que también puedes optar por usar un tipo diferente de dispositivo de presión de la vía aérea que ajusta la presión de forma automática mientras duermes (auto-CPAP). También hay disponibles unidades de presión positiva continua de dos niveles en la vía aérea (BPAP). Estos proporcionan más presión cuando inhalas y menos cuando exhalas.
  • Aparatos bucales.Otra opción es usar un aparato bucal diseñado para mantener la garganta abierta. El CPAP es más confiable y efectivo que los aparatos bucales, pero estos últimos son más fáciles de usar. Algunos están diseñados para abrir la garganta al empujar la mandíbula hacia adelante, lo que a veces alivia los ronquidos y la apnea obstructiva del sueño leve.

Por su parte, el dentista puede tener varios dispositivos disponibles. Es posible que tengas que probar distintos dispositivos hasta encontrar uno que te sirva.

Una vez que encuentres el ajuste adecuado, necesitarás realizar un seguimiento con el dentista en varias ocasiones durante el primer año y luego de manera periódica para garantizar que el ajuste siga siendo bueno y para volver a evaluar tus signos y síntomas.

Además, los especialistas en el tratamiento de la apnea del sueño de la Clínica Dental Pamplona explican que este síndrome tiene relación con la estructura interna de la boca. Esto quiere decir que existen algunos factores que pueden ser controlados mediante un tratamiento dental, permitiendo acabar con el trastorno y mejorar el estilo de vida del paciente.

Para esto se elaboran distintos dispositivos y aparatos que pueden controlar el irregular crecimiento de la zona mandibular y maxilar. Al igual que también podrán elaborar prótesis dentales diseñadas de forma específica para facilitar la respiración durante la noche. Estos evitarán que la lengua o la posición de la mandíbula obstruyan la vía respiratoria.