Lesiones deportivas en niños

Lesiones deportivas en niños

En los últimos años la carga deportiva de nuestros nietos ha aumentado mucho. Pongo de ejemplo a mi hijo. En el colegio hace gimnasia dos veces a la semana. Luego se ha apuntado a fútbol sala con el equipo del cole y entrena dos días por la tarde y juega los sábados por la mañana en los Juegos Escolares. Y para rizar el rizo, este año se ha apuntado a un equipo de fútbol federado por lo que entrena otros dos días más a la semana y juega dependiendo del calendario, aunque suele ser la mañana de los domingos. Total, muchas horas dedicadas al deporte.

Esto provoca que las lesiones deportivas estén más presentes que nunca. Hablé con un médico del club y me comentaron que estaban observando un aumento de distintos tipos de lesiones deportivas que antes eran excepcionales y ahora se ven con más frecuencia en niños y sobre todo en adolescentes. La percepción de que las lesiones derivadas de la práctica del deporte están en aumento es compartida por todos los pediatras y traumatólogos.

Los niños, sobre todo los que todavía no han cumplido 8 años, tienen menos coordinación motriz y tiempos de reacción más lentos que los adultos porque todavía están creciendo y desarrollándose, por lo que si exigimos mucho es probable que sus huesos se acaben rompiendo. Asimismo, los niños maduran a ritmos diferentes, lo que supone que haya importantes diferencias en estatura y peso entre niños de la misma edad. Y, cuando niños de distinto tamaño hacen deporte juntos, se aumenta el riesgo de lesionarse.

Una de las mejores medidas para controlar estas lesiones. Por eso es muy importante que los niños utilicen un equipo adecuado, con protecciones de seguridad. Por ejemplo, deben llevar ropa de fútbol adecuada. En mi caso no me la juego y siempre compro estas botas de fútbol para niños en Marians Sport. En su tienda web he comprado las botas de fútbol y también las de fútbol sala. Son de primera calidad y sobre todo con seguridad. Lo he hablado con otras madres y no hay duda. En este caso al final lo barato sale caro. Muchas madres compraban las botas a sus hijos en tiendas de segundo nivel o incluso en tiendas de chinos, y al final han visto como se han roto antes, y lo más importante, sus hijos llegaban con problemas de lesiones o de ampollas. Está comprobado que llevar un calzado inadecuado es un error muy generalizado.

Ojo al suelo

También es importante hablarlo con los responsables de los clubes, ya que en ocasiones son las malas instalaciones las que provocan las lesiones. Yo misma me encargué de comprobar que el terreno de juego no estuviera lleno de agujeros o surcos que podrían hacer tropezar o caer a los jugadores. Lo mismo ocurre cuando tu hijo participa en deportes de alto impacto, como correr o jugar a baloncesto. Ya que se debería practicar en pistas de carreras o de baloncesto, que sean de madera, de parquet u otros materiales, mucho mejores que las superficies más duras, como el cemento, que además de dañar los tobillos, puede provocar quemaduras importantes en caso de una caída.

Así pues, te recomiendo que tomes estas medidas si quieres estar tranquila en cuanto a lesiones de tus hijos.