No te avergüences, nos pasa a todos

No te avergüences, nos pasa a todos

¿A cuántos ancianos conocéis que aún conserven toda su dentadura? Yo a ninguno la verdad. Yo perdí los dientes antes de la jubilación y aunque pasar a la típica prótesis dental es algo traumático, la verdad es que ya me he acostumbrado y he de reconocer que mejora mucho la calidad de vida de los que pasamos los 60.

Frente a la pérdida de piezas dentarias existen muchas posibilidades de rehabilitación, la más sencilla y que más ancianos usamos es la prótesis removible, también conocida como dentadura postiza. El problema es que la mayoría de las veces nos sobreviene este problema cuando ya hemos entrado en la edad de jubilación y somos muchos a los que los gastos que conlleva la prótesis se nos quedan grandes en comparación con la pensión que recibimos.

Para empezar, antes de nada, os aconsejo que reviséis vuestra pensión ya que no es la primera vez que me encontraría con algún caso en el que el Estado ha concedido menos pensión de la que el jubilado merece. En Pensión de Jubilación pueden informaros de todo. Para seguir os aconsejo lo siguiente: si bien es verdad que no vamos a una fábrica de prótesis de rodillas a pedirles que nos operen allí mismo para ponérnosla, tampoco deberíamos pedirle a los protésicos dentales que nos hicieran una dentadura nueva porque hay que tener en cuenta muchos factores médicos que sólo un odontólogo sabe abarcar. Ahora bien, la realidad es que dependiendo del protésico dental al que la clínica odontóloga haga sus pedidos, puede resultarte más caro o más barato y por eso es un factor a tener en cuenta.

Laboratorio Dental Medina ofrece muy buenos precios a las clínicas dentales por lo que es interesante conocer con qué clínicas trabaja para acudir a una de ellas. Seguramente notaremos la diferencia en el bolsillo y eso, a nuestra edad, es muy importante. Al menos lo fue en mi caso y como mi experiencia ha sido buena puedo recomendároslos totalmente.

Las Prótesis Dentales

Las prótesis deben cumplir una sería de objetivos vitales para su correcto funcionamiento: funcionalidad, retención, soporte, estabilidad y fijación. Nadie quiere vivir la experiencia de estar comiendo con familiares o amigos, o incluso en un restaurante, y notar cómo la dentadura se suelta de nuestra encía. Es desagradable e incómodo para nosotros pero también puede llegar a serlo para nuestros compañeros de mesa si llega a caérsenos de la boca.

No hay que avergonzarse de llevar prótesis dentales ni mucho menos, pero lógicamente queremos guardar las apariencias y que nos ocurra algo similar a lo descrito en el párrafo anterior es, como mínimo, bochornoso.

La sola funcionalidad de la prótesis ya significa calidad de vida y, por tanto salud para el paciente, pero además de esto, otro objetivo fundamental es evitar que el resto de estructuras dentarias del aparato masticador sufran deterioros, puesto que las prótesis reparan incluso la dimensión vertical de la boca, evitando así malas posiciones articulares que tendrían efectos muy dispares.

En la sociedad actual, la estética se busca por necesidad y por ello se ha convertido en otro objetivo más para las prótesis. La belleza es algo cultural, un concepto abstracto y subjetivo, por ello tal vez no siempre el paciente tendrá el mismo criterio de “prótesis estética” con respecto al de los profesionales sanitarios. Lo ideal es escuchar las recomendaciones del odontólogo, exponer nuestras necesidades y buscar un objetivo común.

Si usas dentadura postiza o llevas prótesis dental puedes llevar una vida totalmente normal, con relaciones sociales de todo tipo, sólo debes saber cuidar dicha prótesis correctamente para conseguir mayor durabilidad  funcional y estética, nada más. No te avergüences, nos pasa a todos.