Cuidado con los blanqueamientos dentales caseros

Cuidado con los blanqueamientos dentales caseros

Tener los dientes blancos ya no es algo sólo de celebrities y famosos de cine y televisión, ahora todos podemos y queremos tenerlos, el problema es que muchos recurrimos a trucos caseros que pueden dañar nuestro esmalte y nuestra salud bucodental sin apenas darnos cuenta. Por Internet circulan miles de artículos al respecto: que si limón, bicarbonato, cáscara de plátano… hay miles de recetas naturales que supuestamente te ayudarán a tener una dentadura más blanca pero la realidad es que lo mejor que podemos hacer, aunque suponga un gasto económico, es acudir a un profesional.

Si bien es verdad que algunos consejos pueden ayudarnos a mantener más limpia nuestra dentadura, e incluso más blanca, sin dañar nuestro esmalte, ninguno de esos consejos o trucos online van a conseguir rebajar nuestro color en dos o tres tonos, que es lo que la mayoría buscamos, pero si utilizas remedios caseros dañinos lo que si puedes conseguir es estropear tus dientes.

Cuidado con los remedios caseros

Es muy peligroso hacer todo lo que lees en Internet sin consultar antes con un profesional que pueda aconsejarte verdaderamente sobre los procedimientos que puedan ayudarnos a mantener nuestra dentadura más sana y bonita pero lo primero que debes tener en cuenta es que todo aquello que leas sobre hábitos de vida saludable será apto para aplicarlo, y no lo serán los remedios milagrosos que te aseguren tener una dentadura perfectamente blanca en cuestión de días y con trucos caseros pues, probablemente, estos dañarán tu dentadura.

Los profesionales de la Clínica Dental del Grupo de la Torre nos han asegurado que han llegado hasta ellos casos de jóvenes que tras cepillarse los dientes con limón y bicarbonato siguiendo los consejos online de algunas páginas web de belleza y estilo, han acabado prácticamente sin esmalte, con los dientes tan sensibles que apenas pueden comer con normalidad.

Según un artículo del ABC los “trucos de la abuela” con bicarbonato, vinagre, limón, etc… a los que siempre se recurre sin pensar que también pueden tener efectos nocivos sobre la dentadura nunca van a darnos los mismos resultados que un blanqueamiento dental clínico con sustancias químicas. Si te lavas los dientes con bicarbonato a diario destruirás el esmalte, aunque al principio parezca que esas pequeñas manchas ocasionadas por la dieta desaparecen. Y si se abusa de estos trucos podemos acabar produciendo abrasiones importantes que luego haya que arreglar con carillas de porcelana.

Lo que necesitas saber

Antes de llegar a esta situación en la que el blanqueamiento dental es la única opción que nos queda para volver a lucir una bonita sonrisa, podemos tomar medidas que ayuden a prevenir este momento y todas ellas pasan por llevar una buena alimentación y tener unos buenos hábitos.

No debemos abusar de las frutas que son muy ácidas y combinarlas, en la medida de lo posible, con otras menos ácidas como el melón, la sandía, el plátano o el melocotón. Y si se desea beber zumo de frutas o tomar otros alimentos ácidos, la British Dental Health Foundation recomienda que se intente comer algo alcalino como queso o leche después, ya que esto puede neutralizar los efectos ácidos del azúcar en la boca.

Tampoco parecen buenas aliadas las bebidas gaseosas pues están cargadas de azúcar y, además, suelen contener ácidos fosfóricos y cítricos que provocan un descenso en el pH de la boca y aceleran el desgaste del esmalte dental.

Cuidado también con la salsa de tomate frito ya que tomada en exceso, igual que otros alimentos enlatados kétchup pueden favorecer la caries dental.

Con respecto al vino, que tan mala fama tiene, hay que saber que podemos tomarlo pero lo que no debemos hacer es saborearlo removiéndolo por la cavidad bucal y manchando todos nuestros dientes, algo que los fans de esta bebida hacen a menudo para saborear más el caldo.

El té tampoco es un buen aliado, no solo mancha los dientes, sino que también podría llegar a pudrirlos. Además, algunas otras bebidas como el café, que contiene mucha cafeína, hacen que también se reseque la boca y uno sea más susceptible a la caries dental.

Lo mejor que podemos hacer es llevar una dieta saludable, prescindiendo de alimentos consumidos a diario que puedan dañar nuestra dentadura y, por supuesto, llevar una buena higiene bucodental.