La formación, un pilar para la reproducción asistida

La formación, un pilar para la reproducción asistida

La medicina y la enfermería son ciencias que tienen que adaptarse de manera forzosa a las nuevas tecnologías para conseguir una mayor eficacia en todos y cada uno de los tratamientos que proponen para sus pacientes. Esta es una necesidad que va más allá de estas ciencias, puesto que de lo que ellas son capaces de identificar depende en buena medida la salud de todos y cada uno de los ciudadanos que componemos este país. Afortunadamente, hay que decir que esta adaptación se está produciendo de manera bastante aceptable en nuestro país.

Vamos a centrar este texto en lo que tiene relación, de una u otra manera, con la reproducción asistida en nuestro país, una demanda que ha ido ascendiendo de manera bastante destacable con el paso de las décadas y una cuestión que en numerosos círculos sociales ha sido objeto de debate. Más allá de si hay personas que están a favor o en contra de la misma, lo que es verdaderamente destacable es que en España hemos conseguido que esta técnica sea cada vez más segura y que más y más personas tengan la posibilidad de beneficiarse de ella.

Gracias a ello y a la investigación constante que existe en este campo dentro de la sanidad española, nuestro país se ha convertido en una referencia a nivel continental. Y es que, en función de lo que ha destacado una noticia del diario El País, España lidera la reproducción asistida en Europa, llegándose a contabilizar por ejemplo en el año 2014 un total de 110.000 casos. Aunque bien es cierto que esta es solo una cifra, basta con ella para darnos cuenta de lo importante que es la reproducción asistida en un entorno como el nuestro.

Pero es que esa importancia, al contrario de lo que mucha gente cree, no es nueva. Según ha informado Radio Televisión Española en su página web oficial, han sido más de ocho los millones de personas que han nacido en nuestro país desde que se produjera el caso del primer “bebé probeta”, que tuvo lugar hace 40 años. Ni que decir tiene que esta cifra ya demuestra, sin poderle poner ninguna duda a esto, que la reproducción asistida es algo que en nuestro país ha tenido una importancia muy grande para mucha gente.

Teniendo en cuenta la gran cantidad de personas que ha echado mano de la reproducción asistida en las últimas cuatro décadas, no cabe duda de que seguir trabajando en esta disciplina es de un interés primordial para nuestra sociedad. Ese es el motivo por el que, según nos han informado desde Ivi Global Education, cada día más entidades públicas deciden financiar programas educativos que tengan que ver con un asunto como del que venimos hablando. Y es que es imprescindible que este país cuente con profesionales cualificados para desarrollar algo de tanta importancia para una pareja como lo es el hecho de poder tener un hijo o hija.

Ser madre o padre, lo más grande

El desarrollo de una ciencia como la reproducción asistida es importante en tanto en cuanto lo que significa para aquellas personas que se encuentran a la espera de ser padres o madres y que están teniendo problemas para conseguirlo. Todo el mundo tiene derecho, más allá de sus condiciones físicas, a vivir una experiencia que tanto llena y que tanta alegría le brinda a una familia. Esta es, desde luego, una manera de sacarle todo el jugo a la vida. Y es que dar vida nunca puede ser algo que pueda calificarse como negativo.

Decíamos antes que este tema ha sido objeto de debate en un buen manojo de ocasiones. Resulta cuanto menos curioso que haya personas que se opongan a las técnicas de reproducción asistida a las que nos hemos venido refiriendo a lo largo de todo el artículo. Esas personas afirman que la concepción de un hijo ha de ser de manera natural. Y que se fastidien los que no lo puedan lograr. La verdad es que también resulta curioso que sean estas las mismas personas que después se manifiesten en contra del aborto.

La medicina y la sanidad españolas no se relajan y ya hay muchas personas trabajando en que las técnicas de reproducción asistida, que ya de por sí son bastante fiables, mejoren todavía más en cuanto a eficacia y también en cuanto a seguridad. Todas aquellas personas que no puedan concebir de manera natural tienen algo a lo que agarrarse. Y es que el sueño de ser papá o mamá es algo tan grande que nadie nos puede pedir que renunciemos a ello. Por nada del mundo.